21 de abril 2019 , 11:50 p.m.

La llave entre el régimen de Maduro y el Eln debe comprenderse en todo su alcance.

Ingenuo creer que la proliferación de espías que se están moviendo como Pedro por su casa en nuestro país, según el escalofriante informe de ‘Bloomberg’, se dediquen solamente a tareas de inteligencia y contrainteligencia relativas a otros países. No nos llamemos a engaños y procuremos asumir con la mayor serenidad y la mayor celeridad la realidad ineludible de tener enquistados en nuestro territorio agentes extranjeros empeñados también en afectar a Colombia.

Ya son reiteradas las advertencias que inició Insight Crime sobre el cambio sustancial de naturaleza del Eln en los últimos tiempos. Según reportes procedentes de muchas fuentes, variadas y creíbles, el Eln ha dejado de ser una guerrilla exclusivamente colombiana para convertirse en una poderosa organización binacional armada, enemiga del Gobierno de Colombia y aliada del régimen de Venezuela.

Es así de claro. Mientras que en Venezuela gozan de la protección del régimen tiránico de Nicolás Maduro e incursionan progresivamente en nuevos territorios y en el acceso a multimillonarias rentas ilícitas, en Colombia perseveran en repudiables crímenes contra toda la sociedad, como los ecocidios, a punta de voladuras del oleoducto, que destruyen nuestro más querido patrimonio ecológico nacional (caso Pozo Azul) o como el cruel reclutamiento de menores en el río San Juan que describe nítidamente ‘El Espectador’ de este domingo.

Al tiempo que denuncia el abandono estatal en la zona chocoana del río San Juan, así como prácticas oficiales prohibidas en relación con los niños y las niñas, la crónica aludida advierte que el frente Che Guevara sigue reclutando menores de edad, lo que constituye un crimen de lesa humanidad.

Leer más

Recommend to friends
  • gplus
  • pinterest

Leave a comment