03 de abril 2017 , 01:47 a.m.

Solidaridad total con las víctimas. Oraciones. Estaba advertido.

Hasta lo más profundo del alma duelen los centenares de muertos de Mocoa. Y los niños que deambulaban por las calles buscando a sus padres. Y los que fueron rescatados. Y las familias que todo lo perdieron. Y la orfandad y la viudez. Y la pobreza, y la exclusión y la desigualdad.

Lo primero, sin duda, es la atención de la tragedia. La presencia inmediata de los órganos de socorro. La atención prioritaria a los niños y los ancianos. La búsqueda de personas atrapadas entre el lodo, las rocas y los escombros cuyas vidas todavía se pueden salvar. La disposición de los albergues, la realización adecuada de los censos para evitar a los oportunistas de las tragedias; las brigadas médicas, las acciones tan dolorosas como indispensables de Medicina Legal, el restablecimiento de servicios básicos, el suministro de agua potable, víveres y enseres indispensables para las víctimas y los sobrevivientes.
Recommend to friends
  • gplus
  • pinterest

Leave a comment