14 de mayo 2018 , 01:27 a.m.

A Santrich lo piden en EE.UU.  por narcotráfico y no por guerrillero.

La sorpresiva habilitación de una institución religiosa para favorecer a Santrich despertó una explicable oleada de indignación nacional. He aquí una miniselección de trinos agudos.

Queridos y respetados miembros de la Iglesia fijaron su posición: “Sí. La vida es sagrada, pero me aparto de la decisión de la Conferencia Episcopal de permitir que Santrich haya salido de la cárcel a la Fundación de la Pastoral Penitenciaria”, dijo monseñor Alirio López, capellán pontificio. Y luego agregó en RCN: “Recuerdo siempre el rostro de aquel niño que se moría de cáncer, que suplicaba ver a su papá y murió sin verlo porque usted lo tenía secuestrado”. Monseñor Pedro Mercado, presidente del Tribunal Eclesiástico, advirtió: “Con traslado de Santrich, sindicado de narcotráfico, a una sede eclesiástica, se crea un grave precedente jurídico y moral. Personalmente me aparto de esta decisión, que considero injustificada e inoportuna”.

Siguieron exconsejeros, exministros y exnegociadores de paz del gobierno Santos: “Grave precedente con este caso de Santrich… ¿qué van a decir las autoridades carcelarias y eclesiásticas cuando otros presos, alegando inocencia, entren también en huelga de hambre y pidan reubicación fuera de cárceles? Así no se salva la paz”, Juan Camilo Restrepo. “Si el proceso de paz depende de la libertad y no extradición de Santrich… está mal el proceso de paz con las Farc: pegado con babas. Ojalá prime la sensatez”, Francisco Lloreda.

Óscar Montes, el columnista más leído de la Costa, fue al punto: “EE. UU. no pidió en extradición a Santrich por guerrillero, sino por narco… la extradición de Santrich por ser narcotraficante no acabaría con el proceso de paz con las Farc. Todo lo contrario: lo fortalecería, porque probaría que ningún jefe de las Farc puede delinquir después de firmar la paz”.

Recommend to friends
  • gplus
  • pinterest

Leave a comment